Un pueblo perdido en la historia: Doña Mencía

A poco más de setenta kilómetros de Córdoba nos encontramos el precioso pueblo de Doña Mencía. Con sus más de 4600 habitantes, este núcleo urbano fue fundado en la Edad Media, durante la reconquista cristiana. Se nos presenta con un amplio y variado patrimonio tanto cultural como monumental. En este conjunto, sin duda, cabe destacar su hermoso castillo. Su construcción data del Siglo XV. También destacamos el molino de aceite del duque de Jesa, construido este en el Siglo XVII, así como el pósito municipal, cuya fecha de construcción se sitúa en el Siglo XVIII.

Pasado en cada rincón

Como ocurre en todos los pueblos que cuentan con un castillo, todas sus calles dormitan en torno a dicha fortaleza. Esta construcción conserva una de sus torres del homenaje, y restos del patio de armas. Si seguimos andando por las calles de este acogedor enclave, podremos encontrarnos con vestigios de el convento de Nuestra Señora de la Consolación. Esta construcción religiosa quedó fatalmente afectada por un voraz incendio, ya por el Siglo XX. Tras la destrucción del convento a manos del fuego, se aprovechó el solar en el que anteriormente se hallaba ubicado para la construcción de un moderno auditorio cuya factura data del año 2000: un actual edificio construido al aire libre y en el cual, además de eventos, conciertos y representaciones teatrales, vemos un homenaje al convento por el cual se conoce al edificio hoy en día.

Seguimos en nuestro paseo por Doña Mencía y nos encontramos el museo histórico arqueológico. En sus salas podremos apreciar restos en buen estado de conservación procedentes de yacimientos arqueológicos de toda la provincia de Córdoba.

El ocio en Doña Mencía

Ahora, nos introduciremos en la faceta más lúdica. Este núcleo urbano celebra la romería de San Pedro Mártir de Verona, patrón del municipio, y además de esta tenemos también a la feria en honor de Jesús y la feria en honor de San Pedro mártir. Amén de estas celebraciones de índole religiosa, Doña Mencía también alberga festejos propios de otras costumbres populares, a saber: El Corpus Christi, sus cruces de mayo, festividad celebrada en el resto de Córdoba y en la cual se adornan una serie de cruces con flores, procurando siempre haciendo destacar su colorido. También son habituales algunas verbenas populares. Destacan, sin duda, su Semana Santa y su Fiesta de San Blás, donde se conjuga religión y tradición.

En el capítulo gastronómico, Doña Mencía cuenta con un amplio abanico de platos típicos: son famosas sus dos denominaciones de aceite propias. También es productora de deliciosos licores totalmente artesanales, entre ellos destacamos el Rosoli. Su rica gastronomía también nos ofrece una serie de deliciosos platos típicos, entre los que cabe destacar, por su popularidad entre las gentes de Doña Mencía y forasteros que visitan el pueblo por igual, sus “tomates guisaos”, y son dignas de reseñar ni pueden faltar en ninguna mesa de este encantador pueblo sus afamadas cuajadas.

Doña Mencía: un pueblo, un regalo

Dejamos atrás el tema gastronómico para adentrarnos en el origen del nombre de el pueblo en sí: Doña Mencía. Esta denominación se la debe a la mujer del capitán Álvaro Pérez de Castro: Mencía López de Haro. El amor del militar hacia su mujer era tal que, a su muerte, éste decidió rendir homenaje a su memoria, y dotó de su nombre al pequeño y maravilloso pueblo que hoy nos ocupa.

Doña Mencía es un pequeño pueblo, pero eso no le hace menos digno de visita. Sus preciosas calles de pueblecito cordobés son una vista que con los años se perderá y modificará, y es por tanto un regalo que se debe, a todas luces, disfrutar mientras siga conservando su esencia.

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